Simbióticos: qué son y beneficios para la salud intestinal
Probióticos vs. Prebióticos
Probablemente hayas escuchado los términos probiótico y prebiótico, pero ¿qué significan realmente? Empecemos por lo básico:
- Los probióticos son bacterias vivas beneficiosas que ayudan a mantener el equilibrio natural de la microbiota intestinal. Desempeñan un papel fundamental en el apoyo a la digestión, la absorción de nutrientes y la función inmunológica.
- Los prebióticos, por otro lado, sirven de alimento para estas bacterias beneficiosas. Al estimular el crecimiento y la actividad de la microbiota intestinal, los prebióticos contribuyen a la salud intestinal en general.
¿Qué son los simbióticos?
Ahora, exploremos los simbióticos, una combinación de probióticos y prebióticos en un solo producto. La evidencia científica respalda los beneficios sinérgicos de los simbióticos, que pueden superar los efectos de cualquiera de los componentes por sí solos. Por ejemplo, un ensayo controlado aleatorio de 8 semanas publicado en Techniques in Coloproctology (2014) encontró que la suplementación con simbióticos mejoró significativamente la consistencia de las heces, redujo el tiempo de tránsito intestinal y mejoró la composición de la microbiota intestinal.1
Otro estudio mostró que una combinación de Bacillus coagulans e inulina reducía la inflamación al reducir los niveles de proteína C reactiva y aumentar los niveles de glutatión.2 Los simbióticos también han demostrado efectos antiinflamatorios en modelos animales, mejorando los cambios histológicos en ratas HLA-B27 propensas a la inflamación.3 Por último, los estudios in vitro han destacado el potencial de los simbióticos, y hay pruebas que muestran que la suplementación evitó la supresión de las células inmunitarias del intestino (llamadas células NK) inducida por sustancias químicas, un beneficio que no se observó con probióticos o prebióticos solos.4
En conjunto, estos hallazgos subrayan el potencial de los simbióticos para mejorar la salud intestinal, reducir la inflamación y apoyar la función inmunológica, lo que los convierte en una poderosa adición a las estrategias funcionales de alimentación y suplementos dietéticos.
¿Qué hacen los simbióticos?
Los simbióticos se desarrollaron para abordar los desafíos de supervivencia a los que se enfrentan los probióticos. Las investigaciones sugieren que los simbióticos mejoran la supervivencia y la colonización de las bacterias probióticas durante su tránsito por el tracto gastrointestinal superior al estimular selectivamente el crecimiento o activar el metabolismo de las bacterias probióticas que promueven la salud.5 Además, los simbióticos pueden promover una colonización más eficiente en el colon y estimular el crecimiento tanto de los probióticos como de las bacterias comensales, lo que ayuda a mantener la homeostasis intestinal y la salud en general.6
¿Quién se beneficia de los simbióticos?
Si eres un atleta, un entusiasta del ejercicio físico o simplemente alguien que busca mejorar la salud digestiva, Synbiotics puede ayudarte con lo siguiente:
- Mejorar la diversidad de la microbiota intestinal.
- Promueve una mejor absorción de nutrientes.
- Reduce las molestias gastrointestinales.
- Mejora la función inmunológica.
- Mejora la recuperación y el rendimiento atlético.
Reflexiones finales
Investigaciones emergentes sugieren que la combinación de prebióticos y probióticos como simbiótico amplifica sus beneficios.
Referencias:
- Bazzocchi, G., Giovannini, T., Giussani, C., Brigidi, P. y Turroni, S. (2014). Efecto de un nuevo suplemento simbiótico sobre los síntomas, la consistencia de las heces, el tiempo de tránsito intestinal y la microbiota intestinal en pacientes con estreñimiento funcional grave: un ensayo piloto controlado, doble ciego y aleatorizado. Técnicas de coloproctología, 18 (10), 945—953. https://doi.org/10.1007/s10151-014-1201-5
- Panda, Arun y Rao, Savaram y Raju, MVL N y Sharma, Sita. (2006). La suplementación dietética de Lactobacillus Sporogenes sobre el rendimiento y el perfil bioquímico-lipídico sérico de pollos de engorde. Revista de ciencia avícola - J POULT SCI. 43. 235-240. 10.2141/jpsa.43.235.
- Saulnier, D.M., Spinler, J.K., Gibson, G.R., y Versalovic, J. (2009). Mecanismos de probiosis y prebiosis: consideraciones para mejorar los alimentos funcionales. Opinión actual sobre biotecnología, 20 (2), 135—141. https://doi.org/10.1016/j.copbio.2009.01.002
- Fotiadis, C. I., Stoidis, C. N., Spyropoulos, B. G. y Zografos, E. D. (2008). Papel de los probióticos, prebióticos y simbióticos en la quimioprevención del cáncer colorrectal. Revista mundial de gastroenterología, 14 (42), 6453—6457. https://doi.org/10.3748/wjg.14.6453
- de Vrese, M. y Schrezenmeir, J. (2008). Probióticos, prebióticos y simbióticos. Avances en ingeniería bioquímica/biotecnología, 111, 1—66. https://doi.org/10.1007/10_2008_097
- Peña A. S. (2007). Flora intestinal, probióticos, prebióticos, simbióticos y alimentos novedosos. Revista española de enfermedades digestivas, 99 (11), 653—658. https://doi.org/10.4321/s1130-01082007001100006
- Whelan, K., Martin, L.D., Staudacher, H.M., y Lomer, M.C.E. (2018). La dieta baja en FODMAP en el tratamiento del síndrome del intestino irritable: una revisión basada en la evidencia de la restricción, reintroducción y personalización de los FODMAP en la práctica clínica. Revista de nutrición humana y dietética: la revista oficial de la Asociación Dietética Británica, 31 (2), 239—255. https://doi.org/10.1111/jhn.12530
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